“Trece años esperando en la puerta cada tarde.”
Canela acompañó a tres generaciones de la misma familia y nunca se perdió una llegada a casa, sin importar la hora.
Se jubiló de perseguir la pelota a los diez años, pero jamás del recibimiento en la puerta.
Donde descansa a veces no hay señal. Guarde esta página antes de ir y podrá abrirla allá igual.
Guardada en este teléfono. Se abrirá aunque no haya señal.
Descargue el memorial completo en un solo archivo: su historia, las fotografías y la página tal como se ve. Se abre sin internet y no necesita de nosotros para existir.